Gallo T. Miguel ángel y Laura López de Lara, Historia de México 2 De la Revolución a la Globalización, Enfoque basado en competencias, México, Quinto Sol, 2010. pp 140-144
LASEGUNDA GUERRA MUNDIAL Y SU IMPACTO EN MÉXICO
Desarrollo del fascismo
No es compresible la Segunda guerra mundial sin saber qué fue ese fenómeno conocido como fascismo, que en gran parte la provocó. Así pues, aunque el bloque; temático anterior lo concluimos en los años 40, retrocederemos unos pocos años para entender al fascismo.
La crisis de las potencias europeas como consecuencia de la Primera guerra mundial y del crack de 1929 trajo consigo el surgimiento en ciertos países, de un nuevo régimen político: el fascismo que propugnaba por establecer un sistema político contrario a la democracia, en el que el Estado ejerciera todo el poder en forma autoritaria. En esta forma el gobierno estaría en manos de un líder que "encarnara" los anhelos de todo el pueblo, un jefe indiscutible, cuya voluntad estuviera por encima de cualquier ley. Los fascistas italianos o alemanes formaron un partido con una disciplina militar que obedecía ciegamente a sus jefes, y cuando tomaron el poder su partido prohibió todos los demás.
El fascismo es una forma política agresiva del imperialismo que se dio principalmente en los países de capitalismo tardío, y que estuvo patrocinado directamente por los grandes monopolios. Los países de capitalismo tardío son aquellos cuyo desarrollo tuvo lugar cuando el capitalismo mundial ya había realizado un gran recorrido y se disponía a transitar de la etapa competitiva a la de los monopolios. Estos países llegaron tarde al escenario dominado por el imperialismo, lo que hizo más profundas las contradicciones del desarrollo de estos países, además de dejarlos afuera de la repartición del mundo, lo que limitó sus mercados, necesidad vital de las empresas monopolistas.
Para reactivar el aparato productivo, superar las crisis y emprender nuevas aventuras con fines expansionistas, los monopolios del capitalismo tardío recurrieron a la política y a los Estado fascistas.
Los fines del fascismo son militaristas y agresivos; este régimen es racista y excluyente. Se trata de un movimiento de la derecha, concretamente, de la derecha radical. Es anticomunista en teoría y en la práctica; estaba en contra de todo tipo de igualdad, reforzaba la propiedad privada y persiguió a los partidos comunistas. La ideología fascista es una mezcla aberrante de irracionalismo, racismo, nacionalismo agresivo, revanchismo, dosificado con una fuerte maquinaria de propaganda tendiente a ensalzar la personalidad del líder, Benito Mussolini, llamado "Duce" en Italia; y Adolfo Hitler, denominado "Fuhrer" en Alemania, que supuestamente representan la encarnación de la voluntad colectiva y cuya palabra es indiscutible, aunque piensen y hagan estupideces, como sucedió con ambos líderes que llevaron al abismo y la ruina no sólo a sus países sino a muchos más.
Cuando los fascistas tomaron el poder, enseguida empezó la represión de las organizaciones obreras y socialistas; la creación de un Estado fuerte que reactivara la economía, principalmente la industria pesada al servicio del rearme y la militarización. Surgió una nueva oligarquía gobernante que asumió todo el poder económico y político, y el propósito de una nueva guerra imperialista buscando otra división de zonas de influencia se convirtió en la principal meta. De esta manera el fascismo revelaba su carácter monopólico y expansionista basado en el militarismo y la guerra. No sólo se militarizaron la economía y la población, sino que se recurrió a la corporativización, esto es, a la creación, bajo el dominio estatal, de sindicatos y otras grandes agrupaciones donde están organizados conjuntamente obreros y patrones. Se pretendía negar la lucha de clases en aras de una concordia nacional que en realidad tenía como meta la sujeción de los obreros a los intereses conjuntos del capital y del Estado.
Podemos ubicar como países fascistas a Italia, Alemania, Japón, España y Portugal, por lo que no es casualidad que los tres primeros hayan formado el eje Roma-Berlín-Tokio, que provocó la Segunda guerra mundial.
Los objetivos imperialistas del fascismo italiano eran los siguientes: consolidar su dominio sobre sus colonias en África (Somalia, Libia y Eritrea), así como conquistar nuevos territorios. Para ello, los estrategas italianos pensaban que era imprescindible dominar el mar Mediterráneo y el África, pues así controlarían materias primas y mercados.
El primer objetivo italiano fue Etiopía en el año de 1936. Esta fue convertida en colonia. Al igual que Japón años antes, Italia se separó de la Sociedad de Naciones en 1937.
Alemania pasó también por una fuerte crisis y, como Italia, contó con un líder, aunque en condiciones mucho más agudas. Tres factores históricos confluyeron al ascenso de los nazis: dos crisis económicas, una interna en 1923, derivada del pago de reparaciones de guerra, y la de 1929. Ambas crearon una situación de inestabilidad social, desempleo, inflación galopante, factores que favorecieron a la propaganda nazi. Agreguemos la debilidad de la República de Weimar, que fue el blanco de una población resentida y descontenta. Se le culpaba de haber dado una "Puñalada por la espalda" al ejército alemán y de haber capitulado en la guerra. El descontento generalizado de la población fue terreno fértil para la demagogia nazi y contribuyó a su ascensión.
Entonces el Partido Nacional Socialista Alemán (Nazi) encabezado por Adolfo Hitler prometió transformaciones profundas y agitó aprovechando el espíritu revanchista y militarista que existía en el pueblo alemán. Con el apoyo de las capas más conservadoras del país, los nazis llegaron al poder en 1933, anularon la Constitución y reprimieron con la máxima violencia cualquier oposición. Se inició la persecución de los judíos, se suprimieron las libertades democráticas y comenzó la quema de libros considerados peligrosos por los nazis. Alemania se retiró de la Conferencia de Ginebra y de la Sociedad de Naciones; tenía así, las manos libres para iniciar sus fechorías, ahora fuera de su territorio. En resumen, de 1933 a 1939 se conformaron la dictadura nazi, el rearme y la preparación para una nueva guerra.
Desde la segunda mitad del siglo XIX y bajo el mando del emperador, se realizó la modernización del Japón, que en adelante buscaría expandirse. En 1894 efectuó una campaña contra China, que resultó triunfal, pues los dos países se enfrentaron debido a sus aspiraciones en Corea. En 1905 los japoneses atacaron Port Arthur, iniciándose así la breve guerra ruso-japonesa, donde fue notorio el auge económico y militar que había tomado Japón y que contrastaba con la decadencia de Rusia.
La lucha entre Japón y Rusia terminó con la victoria japonesa, sellada en 1905 en la paz de Portsmouth. Como consecuencia Japón estableció un protectorado sobre Corea, se apoderó de la región de Kuantún, incluido Port Arthur, del ramal del Ferrocarril del Este de China y la mitad de la isla de Sajalín, también obtuvo el derecho de pesca en aguas territoriales rusas del Extremo Oriente. Se iniciaba la toma de posiciones en Oriente.
En España el fascismo tomó el poder después de una guerra civil en la que Francisco Franco, apoyado por fuerzas alemanas e italianas, logró derrocar al gobierno republicano legítimo. Sin embargo, el país había quedado tan destruido que no participó en la guerra mundial.
Las alianzas internacionales
Aunque Italia fue el primer país fascista, la verdadera potencia fue Alemania, y en segundo lugar el Japón. En noviembre de 1936 Mussolini anunció la formación del Eje Roma Berlín; en ese año Alemania y Japón firmaron el Pacto Anti-Comintern (anticomunista), al que se sumaron Italia (1937), y Hungría (1938).
Dos factores actuaron a favor de la guerra: el fracaso de la Sociedad de Naciones v la política tibia de Inglaterra y Francia, que permitió el crecimiento del fascismo. La Sociedad de Naciones no pudo cumplir con su papel de evitar nuevas confrontaciones bélicas. Inglaterra y Francia no pudieron evitar chocar finalmente con los regímenes del Eje, pero mientras tanto hicieron todo lo posible por evitarlo, pensando que los fascistas, definidos como anticomunistas, atacarían primero a la URSS. En este sentido dejaron crecer y adquirir fuerza al fascismo sin sospechar que ellos serían los primeros atacados.
Otro antecedente de la guerra fue el pacto Germano-soviético firmado el 22 de agosto de 1939. Ni los ingleses ni los franceses habían tomado en cuenta los intentos de acercamiento de la URSS a sus respectivos países, en parte porque consideraron que los nazis eran un buen contrapeso a la URSS. La URSS estaba sola y necesitaba por lo menos tiempo para prepararse a una posible -e inevitable-agresión alemana; lo que explica, pero no justifica, el viraje diplomático del país socialista. El pacto germano soviético representaba la no intervención soviética ante una invasión nazi a Polonia, mientras que un anexo secreto de este pacto reconocía derechos de la URSS sobre Finlandia, Estonia, Letonia, Polonia oriental y Besarabia; por su parte Alemania conseguía la neutralidad soviética ante la invasión próxima de Polonia. (José Gómez Navarro, 1996.)
Alemania tenía planeado invadir Polonia el 1° de septiembre de 1939. Mientras tanto en mayo del mismo año, alemanes e italianos firmaron una alianza militar conocida como "el pacto de acero", aunque se señalaba que Italia participaría en la guerra hasta 1943.
En esta forma se fueron delineando dos alianzas de países:
PAISES BELIGERANTES DURANTE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL
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EJE ROMA-BERLIN-TOKIO INTEGRADO POR LOS PAISES: FASCISTAS:
ALEMANIA ITALIA
JAPÓN
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PAISES ALIADOS ENCABEZADOS POR:
FRANCIA INGLATERRA URSS ESTADOS UNIDOS
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Como veremos, del lado de los aliados no se integraron desde el principio la URSS y Estados Unidos, sino ya avanzada la guerra y por causas diferentes.
La estrategia de Alemania se basó en los siguientes supuestos: sería una guerra rápida y ofensiva, en la que conquistaría territorios con los recursos económicos que necesitaba. Algunas materias primas que requerían los alemanes provenían de América (cobre, plomo, etc.), otras, como el petróleo, estaban en la URSS y otras en Europa Oriental. Alemania era un país con enorme potencial industrial y militar, pero su flota era inferior a la inglesa y a la francesa. Además, los alemanes confiaban en que Estados Unidos no entraría a la guerra, y si lo hacía, podría ser detenido en el Océano Pacífico por los japoneses. Italia se podría ocupar del dominio del Mar Mediterráneo.
Gallo T, Miguel ángel y Laura López de Lara, Historia de México 2 De la Revolución a la Globalización, Enfoque basado en competencias, México, Quinto Sol, 2010. pp165-166
Consecuencias de la guerra
Los costos humanos y materiales del conflicto
Como era de esperarse, la guerra implicó enormes pérdidas tanto humanas como materiales. En lo humano, en este conflicto intervinieron 70 millones de hombres. Esta gran cantidad de hombres luchó en la extensión territorial más grande que cualquiera otra guerra anterior, usando armas y máquinas de tierra, aire y agua.
Se calcula que murieron en batallas alrededor de 17 millones de soldados; sin embargo fue superior el número de civiles muertos: 18 millones. La población civil falleció debido a distintas causas directamente relacionadas con la guerra, como bombardeos, epidemias, o los 6 millones de judíos asesinados o muertos en campos de concentración por los alemanes.
Si nos referimos a las pérdidas materiales de la guerra, vemos que también fueron inmensas. Muchas ciudades fueron destruidas totalmente y otras parcialmente. Quedaron destruidas carreteras, fábricas y otras fuentes de trabajo. El campo no escapó a la destrucción, pues muchas de tierras de cultivo quedaron arrasadas, y otras perdieron total o parcialmente su fertilidad.
El final de la guerra significó el establecimiento de un nuevo orden internacional con las siguientes características:
v Las potencias europeas dejaron de ser las dominantes en el mundo, tomando su lugar Estados Unidos y la URSS.
v Se dio un desarrollo importante del bloque de países socialistas comandados por la URSS, sobre todo en Europa del Este (Hungría, Checoslovaquia, Yugoslavia, Polonia, etc.)
v Cuatro años después del final de la guerra, triunfó la Revolución china, que estableció un régimen socialista y alteró la correlación de fuerzas.
v Comenzó la llamada "Guerra Fría", política e ideológica entre los países capitalistas y los socialistas. Esta implicó también la carrera armamentista entre EEUU y la URSS.
v Alcanzó su máximo desarrollo, sobre todo en los años sesenta, la descolonización o movimientos de independencia de las antiguas colonias asiáticas y africanas. La "Guerra Fría" influyó en forma importante (a favor o en contra, según los casos) en el proceso de descolonización.
v Debido al punto anterior, se inició la política de los países del "Tercer Mundo", es decir, aquellos que no se identificaban ni con el "primer mundo" (potencias capitalistas) ni con el "segundo" (la URSS y los países socialistas de Europa).
Se llama a esta fase de la política internacional, "la bipolaridad" en el sentido de que la lucha por el dominio mundial se dio entre dos polos o bloques: los países capitalistas encabezados por Estados Unidos y los socialistas, por la URSS.
Gallo T ., Miguel ángel y Laura López de Lara, Historia de México 2 De la Revolución a la Globalización, Enfoque basado en competencias, México, Quinto Sol, 2010. pp154-156.
México en la guerra
Una nube de humo llena de mentiras y omisiones ha oscurecido la participación de México en la guerra.
Según la versión oficial, nuestro país era neutral durante gran parte de la conflagración bélica. Esta es una verdad a medias, ya que en nuestro país había muchos, tal vez demasiados simpatizantes de los nazis y del proyecto de Hitler. Podemos señalar que Plutarco Elías Calles fue expulsado del país mientras leía Mi lucha, libro emblemático del líder alemán. Pero Calles era solamente uno entre muchos otros:
En los albores de la década de los cuarenta, ni siquiera los gobiernos del tercer mundo ocultaban su preferencia por los nazis. En México, el propio Ávila Camacho presumía de ser miembro del club Hípico Germánico: 'Le gustaba la cerveza alemana y admiraba la marcialidad y pomposidad de los desfiles militares de Berlín'. (Juan Alberto Cedillo, 2007.)
Citemos sólo algunos ejemplos: el hermano de Manuel Ávila Camacho, el general Maximino, gobernador de Puebla y aspirante a la Presidencia de la república estaba mucho más comprometido con los nazis. También altos funcionarios como el entonces Secretario de Gobernación y posteriormente Presidente de la república, Miguel Alemán, y el Secretario de Marina, Heriberto Jara, el Secretario de Hacienda Mario Ramón Beteta. Varios generales de gran poder incluso jugaban su rol a favor de Hitler, como Maximino Ávila Camacho y Francisco Javier Aguilar González, este último se puede considerar, además, como uno de los iniciadores del narcotráfico en nuestro país. Había intelectuales de la época que simpatizaban con la "causa" alemana, como José Vasconcelos y Rubén Salazar Mallén.
México vendió petróleo a los países del Eje, al menos hasta que ya entró a la guerra contra ellos. Comerció también con materias primas que tenían uso militar, como hierro, aluminio, manganeso, mercurio, estaño y tungsteno. Estas otras materias primas se vendieron de contrabando, con la participación activa de algunos altos funcionarios mexicanos corruptos y aliados a los nazis, de los que ya mencionamos a varios.
Los nazis utilizaron a México como una especie de plataforma para obtener información acerca de los movimientos militares de Estados Unidos. En el país no sólo había espías nazis sino hasta de la Gestapo; además algunas grandes empresas alemanas que se encontraban desde años atrás trabajando aquí sirvieron de apoyo económico y político para Hitler. Son los casos de Casa Bayer, Unión Química y Agfa, por mencionar algunas.
Los alemanes, junto con sus agentes mexicanos, desarrollaron el narcotráfico con destino a Estados Unidos para así debilitar a sus tropas (¡!),o al menos eso pensaban.
NARCOS MEXICANOS, ALEMANES Y JAPONESES: INAUGURANDO EL NEGOCIO
.. .hacia finales de la década de los treinta, los servicios de inteligencia alemanes y japoneses utilizaron esas mismas rutas (ciudades del norte de México, principalmente las asentadas en el Pacífico) para dar nuevos bríos al comercio ilegal de sustancias prohibidas. El narcotráfico se convirtió así en una de las armas secretas de los países del Eje contra el ejército norteamericano. Los oficiales de la Abwehr y de la Gestapo fueron los encargados de llevar a cabo esta operación, que terminó por crear el primer gran cártel del narcotráfico en nuestro país. En la antesala de la Segunda guerra mundial fue inaugurado el contrabando internacional de drogas a gran escala, con la participación de militares y políticos mexicanos.
(Juan Alberto Cedillo, 2007.)
Los nazis alentaron o patrocinaron, según los casos, a varias organizaciones simpatizantes de su ideología en nuestro país. Esto hicieron con grupos de españoles antirrepublicanos residentes desde tiempo atrás en México, con la UNS o Unión Nacional Sinarquista, así como con los "Camisas doradas". Salvador Abascal, padre del recientemente fallecido líder panista Carlos Abascal, fue sin duda el líder más connotado de los sinarquistas.
En los medios de comunicación masiva también estuvieron presentes, y mucho, los países del Eje. Ya mencionamos al periodista Salazar Mallén y al intelectual José Vasconcelos. Este último dirigió la revista Timón, abiertamente simpatizante del Fuhrer y lo que representaba. Otra revista fue Hoy, dirigida por José Pagés Llergo, quien incluso entrevistó en 1939 a Hitler.
Afortunadamente antes de que se inventara la televisión, Emilio Azcárraga Vidaurreta, ya trasmitía noticias de origen alemán en la radiodifusora XEW e incluso se utilizaba la estación para enviar información estratégica a Alemania. (Juan Alberto Cedillo, 2007.)
En 1942 todo cambió, ya que nuestro país se vio obligado a abandonar su política de neutralidad debido al hundimiento del barco petrolero mexicano Faja de oro, supuestamente por submarinos alemanes. Ávila Camacho llamó a su gabinete a una reunión en la que se decidió que México participaría en la guerra del lado de los aliados. Sólo se opusieron dos secretarios de Estado: Heriberto Jara (Marina) y Miguel Alemán Valdés (Gobernación).
De inmediato los simpatizantes de Hitler se convirtieron en "demócratas" y antinazis; todo cambió y los gobernantes de esta etapa, junto con el PRM y los sindicatos oficiales, participaron de la política de "Unión Nacional", haciendo a un lado "la lucha de clases" (como si esto realmente se pudiera hacer) en aras de la unión de todos los sectores sociales para enfrentar a las potencias del Eje.
México dejó oficialmente de vender materias primas a los países del Eje, para ahora venderlas a Estados Unidos. Se trataba, como hemos mencionado, principalmente de materias primas: petróleo, mercurio. Además, había que proveer al vecino del Norte con otro tipo de mercancías que por la misma guerra, éste había disminuido en su producción: uniformes, zapatos, y tantas otras cosas.
